La criptografía protege la información, garantizando la:
- Autenticidad. Se verifica la identidad de las personas y sistemas que acceden a la información.
- Confidencialidad. Solamente las personas autorizadas pueden acceder a la información.
- Integridad. Solamente las personas autorizadas podrán alterar la información.
Cifrado
Funciones hash
Cifrado simétrico
Cifrado asimétrico
Posibles riesgos
- Exposición de información sensible. Disponibilidad de esta información para usuarios no autorizados.
- Robo de credenciales y suplantación de identidad. El acceso a contraseñas permitirían a un atacante suplantar a un usuario.
- Fuga de datos personales. El robo de datos personales son punibles y sancionables según las regulaciones de cada país.
- Ataques Man in the Middle (MitM). Se pueden interceptar comunicaciones poco aseguradas y descubrir el flujo de datos que lleve a información útil y valiosa para realizar ataques.
- Reputación para la organización.
Mejores prácticas
- Evitar el uso de algoritmos criptográficos antiguos u obsoletos, como DES, MD5 o SHA-1.
- Usar librerías criptográficas reputadas.
- Toda información sensible y confidencial debe estar fuertemente cifrada para asegurar la confidencialidad.
- Los números aleatorios utilizados en ids, códigos, nombres de archivos y cadenas se generan a través de un generador de números aleatorios disponible en una librería criptográfica reputada.
- Los números aleatorios se deben generar con un nivel entropía adecuado.
- Aplicar políticas de gestión de claves criptográficas para la generación, distribución, revocación y desactualización.
- Para evitar ataques de volcado de memoria, sobreescribir con ceros la información crítica que deje de utilizarse.
