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viernes, 5 de abril de 2013

¿Por qué las Administraciones Públicas deberían migrar a Software Libre?



INTRODUCCION

El software libre no es una moda que haya surgido de repente. En los años 80, Richard Stallman comenzó lo que sería uno de los movimientos democráticos y de libertad más importantes de la historia. En 1985 declaró su manifiesto GNU para promover una alternativa libre a los monopolios del software. Esta revolución, iniciada en el ámbito de los ordenadores y de la computación, fue rápidamente adoptada o influida también para otros sectores, tales como el de la cultura, el de la investigación, el industrial, la sociedad de la información, etc.

Sin darnos cuenta, utilizamos software libre sin percibirlo y con gran satisfacción. Android, por ejemplo,es el sistema operativo para tabletas y teléfonos móviles más utilizado del planeta, basado en Linux. Cerca del 99% de los servidores y centros de datos del planeta utilizan Linux. La mayor parte de hosts de internet utilizan software libre, usando sistemas operativos Linux, bases de datos (MySQL, PostgreSQL, MariaDB, MongoDB...), gestores de contenidos (Joomla, Wordpress...), etc.

Desde hace algunos años vivimos una atroz crisis económica, en el que los gobiernos y los bancos tienen gran parte de culpa, pero, sobre todo, la mayor de las responsabilidades para sacarnos de ella.  Cualquier idea o iniciativa, por pequeña que sea, si consigue ahorrar gastos, pero, sobre todo, generar riqueza, será una batalla ganada.

Uno de los focos de gasto más importantes de las Administraciones Públicas es el uso del software. La migración de este software a alternativas de software libre es una necesidad crucial en estos tiempos, no sólo por el ahorro, si no también por por eficiencia, democracia, seguridad, libertad, vanguardia con las últimas tecnologías y progreso.

El software libre no sólo supone un ahorro para las Administraciones (por cierto, sufragado por nuestros impuestos), si no que dicho ahorro se puede invertir para lograr rebajas fiscales a los ciudadanos, especialmente para las personas y las familias más desfavorecidas.

La migración a software libre no sólo permite ahorro y rebaja fiscal. Hay multitud de ventajas, las cuales se detalla a continuación.


VENTAJAS DEL SOFTWARE LIBRE
  • Ahorro de costes. La mayor parte de las aplicaciones de software libre no tienen costes de adquisición ni de licencias.
  • Ahorro en hardware. El software libre ha demostrado ser potente, eficiente y óptimo, incluso en equipos antiguos, ampliando así la vida útil de éstos. Reaprovechar los viejos equipos conlleva un ahorro considerable de costes, al evitar la compra innecesaria de equipos nuevos.
  • Fuentes abiertas. El código fuente del software está abierto, es decir, que está disponible para poder ser estudiado, modificado y distribuido libremente. Es completamente reutilizable y no se depende de un propietario del código para tener permisos para usarlo, realizar cambios o implementarlo, con la consiguiente factura.
  • Independencia de proveedores. Cualquier necesidad, cambio, ajuste o adaptación puede solicitarse a empresas locales, sin hipotecarse con el fabricante. El software evoluciona y se actualiza según las necesidades de la Administración, no de las necesidades e intereses del proveedor.
  • Eficiencia en la Administración Pública. La eficiencia y optimización del software libre han quedado demostradas en los últimos años en las Administraciones Públicas de todo el planeta. En España contamos con ejemplos de referencia, tales como la Junta de Extremadura, la Junta de Andalucía, la Generalitat de Valencia, el País Vasco o Asturias, por poner solo algunos ejemplos.
  • Fomento de oportunidades de negocio y de empleo. Se fomenta la generación de negocio, pues la construcción, adaptación, reparación y mantenimiento del software pueden realizarlo empresas locales capacitadas. Ello repercute también en el fomento de la competitividad de las empresas y en la generación de puestos de trabajo. La competitividad repercute, a su vez, en una reducción de costes de licitación, con el consiguiente ahorro que ello genera.
  • Seguridad y calidad. Las comunidades de programadores velan por la automejora constante del software, de su calidad y de su seguridad.
  • Documentación y Soporte. El software libre cuenta con ingentes cantidades de documentación, manuales y cursos en la Web, así como también de foros de comunidades que resuelven casi cualquier problema técnico. Los defectos en el software son corregidos en tiempos muy cortos, por lo que hay disponibles versiones frecuentes del software, con correcciones y mejoras.
  • Software para cualquier necesidad. Existen aplicaciones de software libre para cualquier necesidad de las Administraciones: sistemas operativos, ofimática, gestores y servidores de correo electrónico, servidores de bases de datos, servidores web, servidores de comunicaciones y seguridad (proxys, cortafuegos, antivirus, etc.), estadística, entornos y lenguajes de programación, diseño gráfico (CAD, retoque de imagen, etc), edición y reproducción multimedia, educación, etc.
  • Compatibilidad y estandarización. El software libre es, en su mayoría, compatible con los formatos generados por otras aplicaciones propietarias. Por ejemplo, OpenOffice y LibreOffice son compatibles con los documentos generados por Microsoft Office. Además, también utilizan y promueven formatos estándar para una compatibilidad completa y universal. Por otra parte, la estandarización de tecnologías fomenta la competencia de especialistas y el abaratamiento de los costes por recursos humanos.



REFERENCIAS

He aquí unas pocas referencias sobre el ahorro de costes que supone el software libre en las Administraciones Públicas:
  • Se ha estimado que con el Sofware Libre, las Administraciones Públicas pueden ahorrar hasta un 70% en la instalación y en las licencias de aplicaciones informáticas.
  • El Ministerio de Justicia de Finlandia ahorró, entre 2003 y 2010, un 70% en software de oficina, pasando de los 6.787.000 euros de Microsoft Office a 2.063.000 euros de OpenOffice.
  • El Ayuntamiento de Munich ahorró 11,6 millones de euros migrando solamente de Windows a Linux, y de Microsoft Office a OpenOffice.
  • Brasil ahorró 225 millones de dólares en 2010, gracias al uso del software libre.
  • Francia ahorró 300 millones de euros solamente en la migración de su ofimática a alternativas de software libre.
  • La Xunta de Galicia ahorró 2,5 millones de euros en el ejercicio 2010-2011, migrando las aplicaciones ofimáticas de los ordenadores de los empleados públicos. Su objetivo es llegar a ahorrar 80 millones de euros.
  • El Gobierno de Canarias está ahorrando más de 700.000 euros anuales implantando sistemas de software libre y telefonía de voz sobre IP.
  • La Junta de Extremadura ahorró 30 millones de euros, gracias al desarrollo e implantación de Linex, su propia distribución Linux. Actualmente, está ahorrando 37 millones de euros anuales.
  • La Generalitat Valenciana ha ahorrado 3,8 millones de euros en 2012, gracias a Lliurex, su distribución de Linux, y a la migración de sistemas operativos, software de oficina y el desarrollo de aplicaciones de código abierto.
  • El Ayuntamiento de Zaragoza ha estimado un ahorro de cerca de un millón de euros anuales, gracias a la implantación y al uso de software libre.
  • El Ayuntamiento de Parla (municipio madrileño de unos 125.000 habitantes) ha empezado a implantar software libre en aplicaciones de oficina, con una previsión de ahorro de 200.000 euros anuales.
  • Comunidades Autónomas y Centros Universitarios españoles apuestan por el software libre, construyendo y fomentando este software a nivel de Administración, Educación, Empresa y Usuario normal. Entre sus numerosos proyectos, cabe destacar la construcción de distribuciones Linux reconocidas y galardonadas internacionalmente, tales como Linex, Guadalinex, Molinux , Lliurex o Asturix.

PROPUESTAS
A continuación se detallan algunas propuestas para conseguir migrar con éxito los sistemas actuales de las administraciones públicas a alternativas de software libre, así como también fomentar su desarrollo y la creación de empleo y riqueza en torno a las aplicaciones y servicios de las administraciones:
  • Realizar un inventario del actual parque de aplicaciones y herramientas informáticas de la Administración, dependencias e infraestructuras relacionadas. Este inventario cuantificaría también los costes y los compromisos de las licencias. Identificaría, además, cuáles son las aplicaciones imprescindibles y exclusivas para el funcionamiento de la Administración, sus dependencias y sus requisitos de funcionamiento y compatibilidad.
  • Estudio de alternativas de software libre para la migración de gran parte de las aplicaciones y herramientas actuales, analizando la compatibilidad con aplicaciones imprescindibles, los tiempos de implantación, los costes, el impacto, la capacitación, la viabilidad, el retorno de la inversión y el ahorro de los costes.
  • Como resultado del estudio anterior, realizar la migración gradual a software libre de los sistemas operativos y las aplicaciones de escritorio.
  • Migrar gradualmente a software libre, los sistemas operativos y aplicaciones de los servidores.
  • Migrar gradualmente a software libre, aplicaciones y herramientas de otros dispositivos, tales como smartphones, tabletas, etc.
  • Invertir el ahorro de los costes en una rebaja fiscal para los ciudadanos, reduciendo tasas e impuestos.
  • Fomentar la creación de empresas y el emprendimiento, especialmente a nivel local, para atender las necesidades de software libre de cada Administración Pública. Esta es una apuesta clara por el empleo y la generación de riquezas en cada municipio.
  • Incentivar y fomentar el uso del software libre en futuras necesidades tecnológicas que las Administraciones puedan demandar, especialmente para la eAdministración (Administración Electrónica), dada su criticidad y dependencia al servicio al ciudadano, así como también de la gran dimensión de sus costes.

CONCLUSIONES

La Administración Pública no puede mirar para otro lado en este escenario de crisis y de escasez económica. El software libre es un recurso valiosísimo que no podemos ignorar. No se trata solamente de ahorro de costes, pues el software libre significa, ante todo, libertad en casi todos los sentidos: la libertad de poder elegir, de poder acceder, de poder mejorar, de poder participar, de poder compartir... La libertad es uno de los derechos fundamentales de la humanidad, y ante esto, la política tiene la responsabilidad, el deber y el compromiso firme para regar la semilla de la libertad, a fin de que sus frutos sean devueltos y repartidos entre los ciudadanos. Y esos frutos, a su vez, contienen nuevas semillas para perpetuar esa libertad.

La migración a software libre es una apuesta por la optimización de recursos tecnológicos de las Administraciones Públicas, una apuesta para la mejora y la eficiencia de la tecnología al servicio del ciudadano, una apuesta por la libertad de la tecnología y de su uso; una apuesta por la innovación y el progreso; una apuesta para la generación de riqueza y de empleo; una apuesta para ganar, aunque sea sólo un poco, la batalla contra la crisis.


¿Qué opinas del software libre en las Administraciones Públicas? ¿Conoces casos de éxito? ¿Quieres compartir tu experiencia?

martes, 10 de julio de 2012

La política y las redes sociales

Introducción

En apenas cinco meses habrá elecciones municipales y autonómicas en España. Los medios de comunicación y la forma de llegar al electorado ha cambiado mucho en la última década. La era de la información ya está presente en todos los hogares, y la sociedad ha abrazado el ciberespacio como el medio por el cual relacionarse, expresar sus opiniones, hacer negocios, buscar trabajo, divertirse, comprar, reservar las vacaciones, etc. La forma de hacer política también ha cambiado, especialmente en la forma de comunicarse con los posibles votantes.

Medios tradicionales

La televisión, la radio, los diarios y los folletos buzoneados, son medios masivos que llegan fácilmente a muchos ciudadanos, y que se utilizan exclusivamente para informar. Es una comunicación débil, pues únicamente hay un emisor que fuerza el envío de información a un receptor. Es un medio frío, en el que hay que ser creativo para captar la atención del receptor para que se interese por el contenido. El porcentaje de interés suele ser bajo.

Las mesas informativas y los mítines son medios que no llegan a tantos ciudadanos, pero tienen la ventaja de que los ciudadanos contactados ponen cara a sus políticos, pueden (o al menos deberían) poder hablar con ellos, dar opiniones, criticar, recibir el calor de un apretón de manos, de una mirada, captar la intensidad y la pasión del mensaje hablado... es un medio directo, muy humano, y las relaciones son mucho más efectivas. El porcentaje de interés es muy superior al de los medios citados en el párrafo anterior.

Internet no ha cambiado los medios de comunicación tradicionales, si no que ha hecho de pegamento entre la frialdad informativa y la calidez del contacto humano. Es un medio mucho más masivo que el de la prensa, pues no todo el mundo compra un diario, o escucha la radio, a menos que esté realmente interesado en ello. El ciudadano puede acceder a la información sin necesidad de un medio concreto, pues en Internet, la información es replicada en multitud de medios, estén o no asociados a un partido político, o estén o no asociados a un medio de comunicación concreto. La replicación de las noticias es algo sorprendente, y que funciona a modo de marketing viral. Lo más sorprendente, no es cómo una información se extiende exponencialmente, si no la facilidad de cómo los buscadores pueden llevarnos a dicha información.

Por un lado tenemos la facilidad de accesibilidad a la información, y por otro, y quizá el aspecto más importante de Internet, es que la comunicación puede establecerse en ambos sentidos, creando una relación entre el ciudadano y el político mucho más accesible que de forma presencial. En este aspecto, las redes sociales juegan un factor determinante en dicha relación, y un político debería tenerlo muy en cuenta.

¿Qué son las redes sociales?

Una red social es una herramienta o medio, a través del cual se facilita la posibilidad de que personas con intereses similares o comunes se conozcan y se relacionen. Existen redes sociales especializadas en alguna temática, como por ejemplo Xing o LinkeIn, que unen a personas con intereses empresariales o profesionales. Hay también redes científicas, médicas, educativas, informáticas, etc.

Sin embargo, la red más famosa y popular de todos los tiempos es Facebook, con más de 500 millones de usuarios en todo el mundo. La principal característica de esta red es que permite comunicar a personas en cualquier parte del mundo, sobre cualquier interés, o sobre cualquier temática, además de incluir funcionalidades muy útiles y que veremos a continuación.

Antes de proseguir, debo decir que existen más redes sociales de propósito general, como Tuenti o MySpace, e incluso una nueva red social llamada Diaspora, que está basada 100% en software libre y en estándares abiertos. Pueden gustar más o menos, pero en política hay que ser prácticos, y llegar a la mayor cantidad posible de ciudadanos. Y Facebook es el medio más popular y extendido con gran diferencia. También se podría pensar en utilizar varias redes sociales. Es buena idea, pero, como veremos a continuación, las redes sociales, para un político, son un ladrón de tiempo muy importante, que requieren de dedicación y de esfuerzo. Hay que saber dosificar el tiempo útil y productivo en hacer política, y pensar en las redes sociales únicamente como un medio por el cual informar y capturar información.

Perfil

Al iniciar la andadura en una red social, hemos de pensar primero qué perfil crear. Un perfil será lo que el resto de usuarios de la red social verán de nosotros. Recomiendo, como prioridad principal, que el perfil sea del grupo político (comité local, amigos de...), y dar la oportunidad, a través de este medio, que otros compañeros participen y utilicen la red social para el bien común. Habrá quienes tengan un perfil personal, como persona, que quieran también usar la red social para medios políticos. En este sentido, mi recomendación es dar prioridad al perfil del grupo político, y usar el personal de forma independiente. Una opinión personal, por ejemplo, debería darse (normalmente) en el perfil personal, y no en el del grupo. Por otra parte, recomiendo que si se utiliza un perfil personal, utilizarlo única y exclusivamente para fines políticos. Aunque tengamos amigos del colegio, de la Universidad, del club de mus, o en cualquier otra afición, deberíamos dejar nuestros asuntos personales y nuestras aficiones al margen. Un político es una figura pública, y como tal, tendrá fans y detractores, y las cosas personales que se publiquen pueden determinar la simpatía o la antipatía de los electores, y podrían utilizarse para cualquier actividad de desprestigio y, cómo no, para arrancarnos votos.

Una vez creado el perfil, es importante configurar la información inicial, tales como los intereses, quién puede dejarnos comentarios o las notificaciones que deseamos recibir. Si usamos Facebook, hay que tomar en cuenta este último punto, pues por defecto, recibiremos notificaciones para cualquier cosa, lo que puede llevar a desesperarnos de forma improductiva e innecesaria.

Una vez creado el perfil, podemos escribir algo en nuestro muro o en nuestro estado, un mensaje corto para presentarnos y dar la bienvenida a cualquier usuario que nos visite.

Crear relaciones

El siguiente paso obligado es encontrar amigos o personas, con el fin de crear lazos y compartir información. Lo más lógico sería pensar en buscar otros grupos o personas relacionados con nuestro partido político, y, a continuación, solicitar su amistad. Este paso no es obligatorio, ni tampoco ha de hacerse una vez y en este orden. En cualquier momento podemos buscar amigos y solicitar su amistad. Esta es la forma de crear la red.

Generar y consumir información en la red social

¿Y cuál va a ser nuestro uso de la red social, además de encontrar y hacer amigos? Lo más importante es informar y recibir información. Pero, vayamos por partes.

El muro o el estado nos permitirá escribir mensajes cortos, los cuales son visualizados en las sesiones de nuestros amigos, e indexados por los buscadores. Estos mensajes pueden ser noticias u opiniones propias. Una práctica muy habitual, es replicar noticias de otros medios, compartiendo enlaces. Lo normal es dar el título de la noticia, y a continuación pegar la URL (dirección Web) de la noticia. Esto tiene la ventaja de suscitar interés con el titular, de no saturar de texto, y que aquel que esté realmente interesado, hará clic en el enlace para leer el resto de la noticia.

Aquello que se escriba en el muro podrá ser igualmente replicado por otros amigos, creando la comunicación viral, pues los amigos de estos amigos, a su vez podrían nuevamente replicarlo, y así, sucesivamente.

La participación

Los mensajes en el muro también permiten comentarios, por lo que entramos en la parte más interesante y útil, ya que nos permite conocer otros puntos de vista, la aceptación del contenido publicado, la crítica, etc. Esto es retroalimentación de información, y es el poder más grande que tiene la Web 2.0: LA PARTICIPACION.

Imaginemos que publicamos una idea, por ejemplo, un polideportivo de tales características en tal zona. Un ciudadano podría ver la idea, y opinar al respecto. Puede dar nuevas ideas con las que no contábamos y que pueden ser interesantes, o bien puede dar información que no teníamos (por ejemplo que donde se quiere construir el deportivo era antiguamente un acuífero con pozos), o bien criticar por razones que no dimos importancia o cualaquier otra opinión.

Las redes sociales, no nos equivoquemos, no son medios para lanzar únicamente nuestros mensajes, ideas o propuestas. Las redes son medios colaborativos, y nuestra colaboración también determina el grado de que los demás participen. Podemos recibir las opiniones de nuestros amigos, recibir recomendaciones de éstos o buscar información sobre algo específico. Nosotros también somos colaboradores. Podemos interesarnos, por ejemplo, sobre algún problema común con otro municipio, o una iniciativa de otro municipio en otra provincia y en otra comunidad autónoma. Hemos de dejar comentarios, dar nuestra opinión, recomendar, replicar, votar noticias o decir, simplemente, que nos gustan. Estas acciones son actividades que también dicen de nosotros, y el resto de colaboradores de la red lo apreciarán, y responderán hacia nosotros de la misma manera. Hay que cuidar mucho este detalle y no ser egoístas, interesados únicamente en dar publicidad de nosotros sin nada a cambio. ante todo PARTICIPACION Y COLABORACION.

En el caso de que nuestro partido político sea un partido nacional, es muy importante estar presente y dedicar esfuerzos en promocionar y publicitar las ideas del partido a nivel nacional o autonómico, no solamente de nuestro municipio. Estas referencias nos favorecerán mucho, pues damos una imagen de un grupo político que se preocupa y se implica por la ciudadanía en general y a todos los niveles, no únicamente en su municipio.

Contenidos multimedia

Un aspecto bastante importante es la posibilidad de publicar contenidos multimedia. Podemos crear galerías de fotos o de vídeos, de la temática que queramos. Por ejemplo, se pueden crear secciones de fotodenuncia, de monumentos del pueblo, de nuestras actividades (mesas informativas, mítines, visitas a colegios, etc). Al igual que comenté al principio, si usamos nuestro perfil personal, recomiendo no usar fotos personales, y, aún menos, en que aparezcan menores de edad (por razones legales y de falta de privacidad). No quedaría nada bien que publiquemos una foto o un vídeo en la que salgamos con ojos chisposos, descamisado y con una copa en la mano, en mitad de una boda o de una fiesta.

Aplicaciones o utilidades

Otra de las características de las redes sociales son las aplicaciones. En el caso de Facebook, podemos encontrar algunas muy interesantes, como Twitter, donde podemos actualizar los contenidos de este medio en Facebook. Hay otras, como suscripciones a noticias RSS, o incluso juegos. Como recomendación personal, hay que dar una imagen política seria, práctica e íntegra. No hay que pecar de ser infantiles, y aún menos molestar al resto de amigos con aplicaciones del tipo "galleta de la suerte", "bolazos de nieve" y similares.

Grupos

Otra posibilidad que ofrecen las redes sociales, es la suscripción a grupos de usuarios con algún interés común. Sería muy interesante, por imagen y seriedad, suscribirse a grupos que puedan suponer un peso político y social. Recomendaría, por ejemplo, suscribirse a un grupo o asociación de enfermos de tal o cual enfermedad que está en nuestra localidad, alguna ONG, etc. No recomiendo grupos lúdicos, de ocio o impopulares, y, aún menos, que sean de actualidad pero que no estén en comunión con las ideas generales del partido.

Mensajes

Otra funcionalidad importante a tener en cuenta es la posibilidad de dejar mensajes, a modo de correo electrónico. Este medio, aunque primitivo, es el que más se utiliza para comentar cosas directamente a alguien sin que se haga público, como el muro o el estado. Además de privacidad, brinda la posibilidad de establecer una comunicación más estrecha entre ambos.

Chat

Por último, comentaré una funcionalidad que poseen las redes sociales que no hemos de escatimar. Se trata la función de chat, que permite una comunicación directa y privada entre el político y el amigo (o ciudadano, o compañero, etc.), de forma instantánea. Gracias a esta herramienta podemos responder o aclarar cuestiones en el momento, con lo que la cercanía y la presencia se hacen más palpables. El problema que tiene esta funcionalidad es (al menos en mi caso) que suele entrar en acción cuando menos lo necesitas, es decir, por ejemplo, cuando estás trabajando o cuando necesitas tu concentración en otras cuestiones más importantes. No obstante, es un medio de comunicación bastante valioso.

Reflexiones finales

Hay muchos ciudadanos que no tienen tiempo para ver la televisión, para escuchar la radio, o para leer el periódico; o bien tienen un horario que les impide acudir a un mítin o a una mesa informativa. La ventaja que tiene internet es que es descentralizado, es decir, que no se necesita estar presente ni tampoco estar en un momento dado. La comunicación entre ciudadano y político se produce sin barreras geográficas ni de tiempo.

Hemos de ver las redes sociales como un medio de comunicación, pero también como una herramienta de trabajo excelente, que nos da la información (gracias a los ciudadanos) que necesitamos para saber qué, cómo, cuándo y por qué hemos de hacer las cosas. Si importante es informar, más importante es escuchar y, aún más importante, interactuar.

Las redes sociales serán muy importantes en la precampaña y, sobre todo, en la campaña electoral. Serán el medio por el cual nos comunicaremos, colaboraremos y conseguiremos relaciones con ciudadanos, compañeros de partido y amigos. El uso de las redes sociales nos harán ganar o perder votos, dependiendo del uso que les demos. Es muy importante estar presentes, existir e interactuar con nuestros ciudadanos a través de estos medios, informarles, aclararles dudas, recibir críticas y agradecer su colaboración.

Pero no hemos de estar presentes únicamente en momentos de elecciones. Hemos de ser accesibles en cualquier momento, en cualquier lugar y por cualquier razón. No hemos de desconectar con la realidad política y social, porque la realidad no desconecta nunca. Por tanto, tampoco nosotros.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El fracaso anunciado de la Ley Sinde

El título hará reír a más de uno, puesto que la Ley Sinde será aprobada por una mayoría aplastante de parlamentarios, pertenecientes a PSOE, PP y CIU. Pero su aprobación no será un triunfo, si no un rotundo fracaso.

No puede ser un triunfo aprobar una Ley que perjudique a 45 millones de españoles, al desarrollo y a la competitividad de empresas innovadoras, o que la inversión no entre en nuestro país para irse a aguas más tranquilas, cuando la crisis y el paro demandan quitar frenos y lastres.

No puede ser un triunfo que esos parlamentarios den la espalda a los millones de personas que les votaron, pensando únicamente en sus propios intereses o callar ante las directivas de sus partidos.

No puede ser un triunfo que esta Ley se apruebe por un pacto entre adversarios, y que el resultado de dicho pacto sea la reforma del canon digital, declarado ilegal por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, tratando de aplicarlo a más dispositivos o medios, e incluso a las comunicaciones (como la ADSL).

No puede ser un triunfo que esta Ley la proponga el Partido Socialista, cuando en 2002 se opuso a los mismos propósitos de la misma, dentro de la LSSI que pretendía aprobar el PP, entonces en el Gobierno.

No puede ser un triunfo apartar a los jueces de sus competencias para cerrar páginas web que contengan enlaces, o que un comité administrativo afín a los intereses de un gobierno manipulado por los lobbies de la cultura, pueda cerrar cualquier servicio de la red por interpretar (de forma preventiva y ambigua, por simple presunción) pueda causar dolo patrimonial. El motivo de esta aberración es como quitar al árbitro de un partido que siempre ha pitado con juicio e imparcialidad según las leyes de la democracia, la libertad y la justicia, para relegarlo a la banda, y poner un árbitro que pite a favor de sus oscuros intereses.

No puede ser un triunfo aprobar una ley paradójicamente ilegal, pues viola el artículo 20 de la Constitución, al suplantar las funciones de un juez. Asimismo contraviene las directivas europeas del Comercio Electrónico y de la protección de datos.

No puede ser un triunfo una ley que, de aplicarse estrictamente, podría criminalizar a buscadores (como Google), o a servicios Web 2.0, como redes sociales (Facebook, Tuenti…), blogs (Blogger, WordPress…) o microblogging (Twitter). Cualquier usuario que deje un comentario, opinión, respuesta, etc., a otros usuarios, puede dejar un enlace a una obra. ¿Hay que controlar y censurar la participación viral?. La Ley Sinde atenta contra la neutralidad en la red y los derechos fundamentales de la libertad de expresión y de la participación, imponiendo la censura.

No puede ser un triunfo una ley estéril que no puede aplicarse a lo que pretende defender. No tiene jurisdicción sobre servidores ni páginas alojadas fuera del país (más del 90%), ni sobre aplicaciones P2P, las cuales no usan páginas de enlace, si no buscadores. Además, las páginas de enlace no contienen obras, ni reproducen ninguna parte de las obras, ni las difunden públicamente, por lo que no hay delito contra la propiedad intelectual ni contra los derechos de autor, como así han interpretado y fallado todos los jueces hasta el momento, a los que ahora van a despachar por estorbar.

No puede ser un triunfo una ley que va a aprobar un gobierno títere y manipulable, que cede a los caprichos de otro país (EE.UU), menoscabando y poniendo en duda nuestra propia soberanía. Así como tampoco, que ceda ante los chantajes de los lobbies culturales, un grupo exclusivo y privilegiado, anteponiendo los intereses de este sector minoritario a los derechos fundamentales de todo un país.

No puede ser un triunfo una ley que blinda aún más derechos y leyes feudalistas sobre la propiedad intelectual, en lugar de reformarlas, mejorarlas y adecuarlas al Siglo XXI, condenándolas a prolongar su extinción por la vía más agónica y dolorosa, que es la disconformidad y el rechazo de toda la sociedad española, quien tiene el derecho a una cultura libre y abierta.

No puede ser un triunfo una ley que, en lugar de ayudar a la industria cultural a ser más innovadora, competente, solvente y rentable la entierra en un prehistórico y desgastado modelo de más de un siglo. El Siglo XXI está aquí, la sociedad de la información es nuestra sociedad, la tecnología es el trampolín de la cultura y de la empresa. Empresas como iTunes, Netflix, Spotify o Kindle, han demostrado que las nuevas tecnologías abren un mercado mucho más rápido, más directo, más accesible, más económico, más rentable y más lucrativo, siendo, además, más justos en la explotación de las obras y en la remuneración a los autores. Esta ley supone situar a España en la cola cultural y empresarial, algo así como obligar a los taxistas seguir usando una calesa tirada por un caballo, cuando el resto del mundo se mueve con el automóvil.

No puede ser un triunfo una ley que sigue discriminando y sometiendo a los autores y artistas a las normas dictadas por el lobby cultural, que imponen la exclusividad y una pesada hipoteca sobre las obras y los propios autores, en lugar de impulsar y promocionar alternativas más abiertas, libres y respetuosas de derechos de autor, como el Copyleft o la Creative Commons.

A tenor de todo lo anterior, la Ley Sinde, a pesar de que sea aprobada en el Congreso, realmente habrá sentado un precedente de repudia y rechazo en los ya más que hartos ciudadanos, autores y empresarios de la industria cultural, atónitos e impasibles ante las tropelías constantes de los lobbies. Creará más rechazo hacia los partidos políticos que darán el SI a esta ley, al sentirse defraudados y traicionados. Y eso pasará factura en las urnas.

Al final, la Ley Sinde será derogada ante su inutilidad y por el daño ocasionado, para vergüenza de todos. Será un rotundo fracaso.

lunes, 20 de diciembre de 2010

La política y las redes sociales

Introducción

En apenas cinco meses habrá elecciones municipales y autonómicas en España. Los medios de comunicación y la forma de llegar al electorado ha cambiado mucho en la última década. La era de la información ya está presente en todos los hogares, y la sociedad ha abrazado el ciberespacio como el medio por el cual relacionarse, expresar sus opiniones, hacer negocios, buscar trabajo, divertirse, comprar, reservar las vacaciones, etc. La forma de hacer política también ha cambiado, especialmente en la forma de comunicarse con los posibles votantes.

Medios tradicionales

La televisión, la radio, los diarios y los folletos buzoneados, son medios masivos que llegan fácilmente a muchos ciudadanos, y que se utilizan exclusivamente para informar. Es una comunicación débil, pues únicamente hay un emisor que fuerza el envío de información a un receptor. Es un medio frío, en el que hay que ser creativo para captar la atención del receptor para que se interese por el contenido. El porcentaje de interés suele ser bajo.

Las mesas informativas y los mítines son medios que no llegan a tantos ciudadanos, pero tienen la ventaja de que los ciudadanos contactados ponen cara a sus políticos, pueden (o al menos deberían) poder hablar con ellos, dar opiniones, criticar, recibir el calor de un apretón de manos, de una mirada, captar la intensidad y la pasión del mensaje hablado... es un medio directo, muy humano, y las relaciones son mucho más efectivas. El porcentaje de interés es muy superior al de los medios citados en el párrafo anterior.

Internet no ha cambiado los medios de comunicación tradicionales, si no que ha hecho de pegamento entre la frialdad informativa y la calidez del contacto humano. Es un medio mucho más masivo que el de la prensa, pues no todo el mundo compra un diario, o escucha la radio, a menos que esté realmente interesado en ello. El ciudadano puede acceder a la información sin necesidad de un medio concreto, pues en Internet, la información es replicada en multitud de medios, estén o no asociados a un partido político, o estén o no asociados a un medio de comunicación concreto. La replicación de las noticias es algo sorprendente, y que funciona a modo de marketing viral. Lo más sorprendente, no es cómo una información se extiende exponencialmente, si no la facilidad de cómo los buscadores pueden llevarnos a dicha información.

Por un lado tenemos la facilidad de accesibilidad a la información, y por otro, y quizá el aspecto más importante de Internet, es que la comunicación puede establecerse en ambos sentidos, creando una relación entre el ciudadano y el político mucho más accesible que de forma presencial. En este aspecto, las redes sociales juegan un factor determinante en dicha relación, y un político debería tenerlo muy en cuenta.

¿Qué son las redes sociales?

Una red social es una herramienta o medio, a través del cual se facilita la posibilidad de que personas con intereses similares o comunes se conozcan y se relacionen. Existen redes sociales especializadas en alguna temática, como por ejemplo Xing o LinkeIn, que unen a personas con intereses empresariales o profesionales. Hay también redes científicas, médicas, educativas, informáticas, etc.

Sin embargo, la red más famosa y popular de todos los tiempos es Facebook, con más de 500 millones de usuarios en todo el mundo. La principal característica de esta red es que permite comunicar a personas en cualquier parte del mundo, sobre cualquier interés, o sobre cualquier temática, además de incluir funcionalidades muy útiles y que veremos a continuación.

Antes de proseguir, debo decir que existen más redes sociales de propósito general, como Tuenti o MySpace, e incluso una nueva red social llamada Diaspora, que está basada 100% en software libre y en estándares abiertos. Pueden gustar más o menos, pero en política hay que ser prácticos, y llegar a la mayor cantidad posible de ciudadanos. Y Facebook es el medio más popular y extendido con gran diferencia. También se podría pensar en utilizar varias redes sociales. Es buena idea, pero, como veremos a continuación, las redes sociales, para un político, son un ladrón de tiempo muy importante, que requieren de dedicación y de esfuerzo. Hay que saber dosificar el tiempo útil y productivo en hacer política, y pensar en las redes sociales únicamente como un medio por el cual informar y capturar información.

Perfil

Al iniciar la andadura en una red social, hemos de pensar primero qué perfil crear. Un perfil será lo que el resto de usuarios de la red social verán de nosotros. Recomiendo, como prioridad principal, que el perfil sea del grupo político (comité local, amigos de...), y dar la oportunidad, a través de este medio, que otros compañeros participen y utilicen la red social para el bien común. Habrá quienes tengan un perfil personal, como persona, que quieran también usar la red social para medios políticos. En este sentido, mi recomendación es dar prioridad al perfil del grupo político, y usar el personal de forma independiente. Una opinión personal, por ejemplo, debería darse (normalmente) en el perfil personal, y no en el del grupo. Por otra parte, recomiendo que si se utiliza un perfil personal, utilizarlo única y exclusivamente para fines políticos. Aunque tengamos amigos del colegio, de la Universidad, del club de mus, o en cualquier otra afición, deberíamos dejar nuestros asuntos personales y nuestras aficiones al margen. Un político es una figura pública, y como tal, tendrá fans y detractores, y las cosas personales que se publiquen pueden determinar la simpatía o la antipatía de los electores, y podrían utilizarse para cualquier actividad de desprestigio y, cómo no, para arrancarnos votos.

Una vez creado el perfil, es importante configurar la información inicial, tales como los intereses, quién puede dejarnos comentarios o las notificaciones que deseamos recibir. Si usamos Facebook, hay que tomar en cuenta este último punto, pues por defecto, recibiremos notificaciones para cualquier cosa, lo que puede llevar a desesperarnos de forma improductiva e innecesaria.

Una vez creado el perfil, podemos escribir algo en nuestro muro o en nuestro estado, un mensaje corto para presentarnos y dar la bienvenida a cualquier usuario que nos visite.

Crear relaciones

El siguiente paso obligado es encontrar amigos o personas, con el fin de crear lazos y compartir información. Lo más lógico sería pensar en buscar otros grupos o personas relacionados con nuestro partido político, y, a continuación, solicitar su amistad. Este paso no es obligatorio, ni tampoco ha de hacerse una vez y en este orden. En cualquier momento podemos buscar amigos y solicitar su amistad. Esta es la forma de crear la red.

Generar y consumir información en la red social

¿Y cuál va a ser nuestro uso de la red social, además de encontrar y hacer amigos? Lo más importante es informar y recibir información. Pero, vayamos por partes.

El muro o el estado nos permitirá escribir mensajes cortos, los cuales son visualizados en las sesiones de nuestros amigos, e indexados por los buscadores. Estos mensajes pueden ser noticias u opiniones propias. Una práctica muy habitual, es replicar noticias de otros medios, compartiendo enlaces. Lo normal es dar el título de la noticia, y a continuación pegar la URL (dirección Web) de la noticia. Esto tiene la ventaja de suscitar interés con el titular, de no saturar de texto, y que aquel que esté realmente interesado, hará clic en el enlace para leer el resto de la noticia.

Aquello que se escriba en el muro podrá ser igualmente replicado por otros amigos, creando la comunicación viral, pues los amigos de estos amigos, a su vez podrían nuevamente replicarlo, y así, sucesivamente.

La participación

Los mensajes en el muro también permiten comentarios, por lo que entramos en la parte más interesante y útil, ya que nos permite conocer otros puntos de vista, la aceptación del contenido publicado, la crítica, etc. Esto es retroalimentación de información, y es el poder más grande que tiene la Web 2.0: LA PARTICIPACION.

Imaginemos que publicamos una idea, por ejemplo, un polideportivo de tales características en tal zona. Un ciudadano podría ver la idea, y opinar al respecto. Puede dar nuevas ideas con las que no contábamos y que pueden ser interesantes, o bien puede dar información que no teníamos (por ejemplo que donde se quiere construir el deportivo era antiguamente un acuífero con pozos), o bien criticar por razones que no dimos importancia o cualaquier otra opinión.

Las redes sociales, no nos equivoquemos, no son medios para lanzar únicamente nuestros mensajes, ideas o propuestas. Las redes son medios colaborativos, y nuestra colaboración también determina el grado de que los demás participen. Podemos recibir las opiniones de nuestros amigos, recibir recomendaciones de éstos o buscar información sobre algo específico. Nosotros también somos colaboradores. Podemos interesarnos, por ejemplo, sobre algún problema común con otro municipio, o una iniciativa de otro municipio en otra provincia y en otra comunidad autónoma. Hemos de dejar comentarios, dar nuestra opinión, recomendar, replicar, votar noticias o decir, simplemente, que nos gustan. Estas acciones son actividades que también dicen de nosotros, y el resto de colaboradores de la red lo apreciarán, y responderán hacia nosotros de la misma manera. Hay que cuidar mucho este detalle y no ser egoístas, interesados únicamente en dar publicidad de nosotros sin nada a cambio. ante todo PARTICIPACION Y COLABORACION.

En el caso de que nuestro partido político sea un partido nacional, es muy importante estar presente y dedicar esfuerzos en promocionar y publicitar las ideas del partido a nivel nacional o autonómico, no solamente de nuestro municipio. Estas referencias nos favorecerán mucho, pues damos una imagen de un grupo político que se preocupa y se implica por la ciudadanía en general y a todos los niveles, no únicamente en su municipio.

Contenidos multimedia

Un aspecto bastante importante es la posibilidad de publicar contenidos multimedia. Podemos crear galerías de fotos o de vídeos, de la temática que queramos. Por ejemplo, se pueden crear secciones de fotodenuncia, de monumentos del pueblo, de nuestras actividades (mesas informativas, mítines, visitas a colegios, etc). Al igual que comenté al principio, si usamos nuestro perfil personal, recomiendo no usar fotos personales, y, aún menos, en que aparezcan menores de edad (por razones legales y de falta de privacidad). No quedaría nada bien que publiquemos una foto o un vídeo en la que salgamos con ojos chisposos, descamisado y con una copa en la mano, en mitad de una boda o de una fiesta.

Aplicaciones o utilidades

Otra de las características de las redes sociales son las aplicaciones. En el caso de Facebook, podemos encontrar algunas muy interesantes, como Twitter, donde podemos actualizar los contenidos de este medio en Facebook. Hay otras, como suscripciones a noticias RSS, o incluso juegos. Como recomendación personal, hay que dar una imagen política seria, práctica e íntegra. No hay que pecar de ser infantiles, y aún menos molestar al resto de amigos con aplicaciones del tipo "galleta de la suerte", "bolazos de nieve" y similares.

Grupos

Otra posibilidad que ofrecen las redes sociales, es la suscripción a grupos de usuarios con algún interés común. Sería muy interesante, por imagen y seriedad, suscribirse a grupos que puedan suponer un peso político y social. Recomendaría, por ejemplo, suscribirse a un grupo o asociación de enfermos de tal o cual enfermedad que está en nuestra localidad, alguna ONG, etc. No recomiendo grupos lúdicos, de ocio o impopulares, y, aún menos, que sean de actualidad pero que no estén en comunión con las ideas generales del partido.

Mensajes

Otra funcionalidad importante a tener en cuenta es la posibilidad de dejar mensajes, a modo de correo electrónico. Este medio, aunque primitivo, es el que más se utiliza para comentar cosas directamente a alguien sin que se haga público, como el muro o el estado. Además de privacidad, brinda la posibilidad de establecer una comunicación más estrecha entre ambos.

Chat

Por último, comentaré una funcionalidad que poseen las redes sociales que no hemos de escatimar. Se trata la función de chat, que permite una comunicación directa y privada entre el político y el amigo (o ciudadano, o compañero, etc.), de forma instantánea. Gracias a esta herramienta podemos responder o aclarar cuestiones en el momento, con lo que la cercanía y la presencia se hacen más palpables. El problema que tiene esta funcionalidad es (al menos en mi caso) que suele entrar en acción cuando menos lo necesitas, es decir, por ejemplo, cuando estás trabajando o cuando necesitas tu concentración en otras cuestiones más importantes. No obstante, es un medio de comunicación bastante valioso.

Reflexiones finales

Hay muchos ciudadanos que no tienen tiempo para ver la televisión, para escuchar la radio, o para leer el periódico; o bien tienen un horario que les impide acudir a un mítin o a una mesa informativa. La ventaja que tiene internet es que es descentralizado, es decir, que no se necesita estar presente ni tampoco estar en un momento dado. La comunicación entre ciudadano y político se produce sin barreras geográficas ni de tiempo.

Hemos de ver las redes sociales como un medio de comunicación, pero también como una herramienta de trabajo excelente, que nos da la información (gracias a los ciudadanos) que necesitamos para saber qué, cómo, cuándo y por qué hemos de hacer las cosas. Si importante es informar, más importante es escuchar y, aún más importante, interactuar.

Las redes sociales serán muy importantes en la precampaña y, sobre todo, en la campaña electoral. Serán el medio por el cual nos comunicaremos, colaboraremos y conseguiremos relaciones con ciudadanos, compañeros de partido y amigos. El uso de las redes sociales nos harán ganar o perder votos, dependiendo del uso que les demos. Es muy importante estar presentes, existir e interactuar con nuestros ciudadanos a través de estos medios, informarles, aclararles dudas, recibir críticas y agradecer su colaboración.

Pero no hemos de estar presentes únicamente en momentos de elecciones. Hemos de ser accesibles en cualquier momento, en cualquier lugar y por cualquier razón. No hemos de desconectar con la realidad política y social, porque la realidad no desconecta nunca. Por tanto, tampoco nosotros.