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martes, 1 de enero de 2013

Feliz 2013


Tenemos delante nuevas y excitantes oportunidades. Y creedme cuando os digo que somos unos cracks para superar todos los problemas que nos pongan por delante. Ya pueden decir misa los mercados, los agoreros, los gurús y los intelectuales, porque a ellos les va bien gracias a que a nosotros nos va mal, y todas las supuestas ayudas que nos han prestado interesadamente solamente les ha ayudado a ellos. Es momento de dejar de compadecernos y demostrar al mundo que el fútbol no es lo único en que somos campeones. Lo tenemos muy fácil, porque ya poco nos queda por perder, y sin embargo tenemos mucho por ganar. Somos mejores de lo que creemos, y nadie nos puede hacer creer aquello que les interese. Tenemos coraje y cojones, pero también mucha ingenuidad para creer lo que nos dicen aquellos que se aprovechan de nuestra situación. Y se aprovechan porque nos temen. Saben que somos mejores, que podemos eclipsarles y poner en peligro su confort. Creed en vosotros, ahora más que nunca. Se acabó el sufrir, el tener una crisis de autoestima. Demostremos al mundo y a la historia el ejemplo más grande de resiliencia jamás escrito. Seamos referentes. Seamos un ejemplo del que todos nos sintamos orgullosos. Dejemos a nuestros hijos un legado de autosuperación digno de perpetuar. Rompamos los aciagos pronósticos que nos imponen. Levantémonos de nuestros arrodillados cuerpos. Llenemos nuestras mentes de sueños maravillosos, de actitudes positivas y construyamos un futuro como jamás conocimos. Somos capaces de hacerlo, amigos míos. Solo hemos de creer más en nosotros mismos que en aquello que nos dicen. 

Hagámoslo

martes, 30 de noviembre de 2010

De huevos, gallinas y propietarios con miopía

Me gustaría compartir con vosotros, una parábola muy bien redactada y enfocada por Michel Henric-Coll, creador de Fractal Teams.  (Fuente: http://blog.fractalteams.com/?p=299)  ¿A alguno le resulta familiar?

huevo
Érase una vez una granja que poseía 50 gallinas. Eran gallinas ponedoras que ponían una media regular de cuatro huevos al día, lo que permitiera que el feliz granjero vendiera en el mercado a diario 200 huevos.
Pero el propietario de la granja quería sacar más beneficios, así que emprendió una cruzada contra el encargado para que consiguiera mayor productividad de las gallinas.

Eran una gallinas bastante felices. Hasta escuchaban música por los altavoces repartidos en la granja. Pero debido a la presión que el propietario aplicaba al granjero para rebajar costes, este vendió el equipo de música y canceló la suscripción a Spotify. Ansioso, en lugar de visitar a las gallinas una vez al día, empezó a visitarlas cada dos horas y a recoger el huevo que habían puesto ya. Pero todo este movimiento perturbaba a las gallinas y como consecuencia del estrés, bajaron su producción en un 25%.

Fueron sólo 150 huevos los que pudieron venderse en el mercado. El propietario se puso furioso exigiendo mayor rendimiento con amenazas de despido. Entonces el granjero apretujado cogió una gallina, la mató y la puso en venta en el mercado junto a los 150 huevos del día. Como una gallina valía como 50 huevos, el propietario estuvo relativamente satisfecho con los ingresos. Una gallina menos representaba un ahorro en comida para animales y esto era muy bueno. Sin embargo, al día siguiente, sólo habían 146 huevos. Preocupado, el granjero mató a otra gallina y así sucesivamente durante 10 días. Al cabo de este plazo, le quedaban 40 gallinas que pusieron 120 huevos. Había conseguir mantener ingresos cercanos al precio de venta de una producción de 200 huevos matando gallinas.

¡Qué demonios! El propietario exigía su rendimiento, así que recortó el presupuesto para granos, mató a otra gallina y fue a venderla junto con los 120 huevos del día. Pero los ingresos totales correspondían a una producción de 170 huevos, nada más. El día siguiente era un martes, las 39 gallinas sólo habían puesto 117 así que aumentó la presión sobre ella, molestándolas cada hora y causando aún más estrés.

El viernes tuvo que matar a dos gallinas. Recogió 100 huevos que las supervivientes habían puesto, bajando el promedio habitual. Con todo, ingresó el equivalente a 200 €, como en los buenos tiempos.
Al finalizar del mes, le quedaba una sola gallina que puso dos huevos. Se hizo una tortilla que degustó con un vaso de tinto y un mendrugo de pan, preparó el petate y se fue por los caminos sin mirar atrás.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Los picapedreros

Cierta vez, el jefe de una cantera visitó a sus picapedreros, preguntándoles qué hacían y cómo les iba:
- Estoy ganándome la vida - dijo indiferente el primero.
- Estoy realizando el mejor y más eficiente trabajo de picar piedras del mundo - dijo con orgullo el segundo.
- Estoy construyendo la mejor de las catedrales - respondió con devoción el tercero.